En este artículo os comento según mi experiencia muy personal lo que he comprobado para las meditaciones guiadas. Estos son los consejos:
1.- No esforzarse en visualizar nada.
Cuando nos cuentan un relato, una historia, o una situación, nos vienen a la mente imágenes rápidas bien o mal definidas que describen lo que escuchamos. Esas imágenes vienen, no nos esforzamos por visualizarlas. También, si tenemos a un familiar o amigo detrás nuestro hablándonos, sabemos que está allí, no visualizamos nada, no lo necesitamos. Si durante la meditación no nos vienen imágenes, de todas formas sabemos lo que nos están describiendo.
2.- No esforzarse en sentir nada.
Sentir, aquí, lo consideraremos como observar plácidamente, como quien contempla un paisaje, o el mar. No es concentrarse. De hecho, más bien es descentrarse, dejar que la mente se escape, abandonarse. Si os piden que sintáis, escuchad las sensaciones del cuerpo, sean groseras o sutiles, sentid los hormigueos, sentid los escalofríos, y cuando estéis sumergidos en ello, probad de ir más allá de la sensación física. Pero sobretodo, no pongáis empeño en ello.
3.- No esforzarse en que pase nada.
Cada meditación tiene objetivos distintos, pero es importante saber que todas tienen un propósito final: que estés bien. Pero tienes que saber que una meditación no resuelve tu vida, ni tu situación actual, ni te vuelve más sabio, ni más iluminado. Si vas al gimnasio por primera o segunda vez ¿esperas ponerte en forma inmediatamente?. La paradoja es que cuando no esperas nada, recibes mucho.
4.- No esforzarse en seguir estos consejos.
Cada persona es única, y estos consejos serán atendidos e inspirarán a quienes los necesiten, pero a otros les confundirán. Cada uno encuentra su manera de operar y de entregarse a la experiencia.
Cuando la experiencia es mediocre
- Esto es como montar en bicicleta. Cuando entiendes lo necesario, aprendes tus "truquitos" y a entregarte a la experiencia, ya lo tienes para siempre. Y cada vez te entregas más y más.
- Las primeras meditaciones (sobretodo si no son guiadas) pueden parecer infructuosas, pero en realidad estás dando los primeros pedaleos y sufres las primeras caídas.
- Muchos se esfuerzan por meditar, y por obtener resultados rápidos, y aunque intelectualmente son conscientes de que hacen mal, no pueden evitarlo (yo era uno de ellos). Para ellos, les digo que prueben de meditar cuando se encuentren satisfechos y animados interiormente, y algo tranquilos, e incluso antes de ir a dormir, pues el sueño ayuda.
- Las expectativas, y los pensamientos en general, aunque sabemos que no ayudan, parecen querer agarrarse a nosotros, y eso nos impide sumergirnos en la experiencia. Como dije antes, es bueno probar de meditar en una silla, cuando tienes algo de sueño, o leer algún libro antes para apartarnos de los pensamientos comunes de nuestra vida.
- Hay que evitar caer en el error de querer saber cómo hacerlo. Eso nadie lo puede explicar, de la misma forma que sí te pueden explicar detalladamente cómo ir en bicicleta, pero hasta que no la montas no aprendes.
- Muchas veces has "meditado", en el sentido de adoptar el estado necesario, cuando te has quedado embobado mirando un paisaje, o incluso algunos con la televisión.
- Las meditaciones en grupo son muy potentes, y ayudan a centrarte y coger confianza en tus posibilidades, aún a pesar de que escuches a tu ego y sus insatisfacciones (críticas, comparaciones con los demás).
- Otra idea para la meditación, es ponerse en modo "borracho" mentalmente, como quien está atontado en el sentido que no sabe muy bien dónde ni cómo está. Así la mente estaría como emborrachada e incapaz de centrarse en algo concreto, permitiendos disipiar pensamientos-estructura fijos y abrir la percepción interna que surge del no-hacer. A un borracho le da igual todo, y se despreocupa. ¡Despreocúpate!, y ¡siente! (gracias a esplorador y a lluna1 por esta idea).